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El Embajador

Discurso del Embajador Gutiérrez

PALABRAS DEL EMBAJADOR LINO GUTIERREZ EN LA CENA DE INAUGURACIÓN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS AMERICANOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS AMERICANOS

5 de Abril de 2005

Es un honor estar aquí esta noche.

Quiero aprovechar esta oportunidad para felicitar al Lic. Savino, su equipo, y a todos aquellos quienes apoyan a el Centro de Estudios Americanos. El trabajo que están haciendo es fundamental. Argentina y los Estados Unidos tienen tanto en común; comparten tantos intereses. Lo que une a los dos países es mucho más fuerte que lo que los divide.  Y, la mayor parte del tiempo, en la mayoría de los temas, creo que nuestros países seguirán el mismo camino, o, por lo menos, caminos paralelos.

Pero, para cooperar más eficientemente – o para estar en desacuerdo con mayor fundamento – cada uno de los países necesita conocer más sobre cómo funciona el otro.  Y ese es el rol que juega el Centro de Estudios Americanos.  Muchos líderes argentinos tienen una idea mucho más precisa de cómo se originaron los Estados Unidos, qué los motiva, y cuál es su posible accionar en el futuro gracias al trabajo del Lic. Savino y sus colegas.  Ya sea que uno concuerde o esté en desacuerdo con una política estadounidense determinada, siempre es útil fundamentar nuestra reacción en percepciones del mundo real.

Como diplomático estadounidense, siempre he estado preocupado – a veces, perplejo – por la forma en que se percibe a nuestro país en el exterior.  A veces, nuestra propia prensa, como se la recibe aquí en Argentina y en otros países, nos describe bien; otras veces, quizás no tan bien.  Las imágenes que distribuyen los medios – las películas y la televisión, por ejemplo -  comúnmente distorsionan o exageran algunos aspectos estadounidenses de la política o de la sociedad.

La forma más comprensiva de corregir esto sería que cada argentino que tuviera interés en conocer los Estados Unidos, pudiera pasar un año en nuestro país, preferentemente, en una ciudad pequeña, donde la naturaleza de la sociedad estadounidense se muestre de manera más cristalina y pura.  Obviamente, eso es impracticable.  Pero la alternativa más cercana es lo que ustedes han decidido apoyar – las actividades del Centro que informan sobre cómo es Estados Unidos, cuál es su historia, y cómo funciona.

Tenemos especial interés en proyectos como éste porque queremos que florezca ese tipo de entendimiento. Queremos construir esos puentes de reconocimiento mutuo. Y en este tema, el trabajo del Centro es esencial.

Como aprenden los participantes en este curso del Centro, nuestros países comparten muchas características. Ambas son naciones forjadas por inmigrantes en busca de oportunidades nuevas; ambas han hecho grandes contribuciones a la historia cultural del planeta; ambas tienen un rico legado de personajes históricos que inspiraron al mundo con su idealismo y heroísmo; y muchas cosas más.

Pero, lo que Estados Unidos y la Argentina también comparten es el consenso en muchos de los temás fundamentales de nuestro tiempo.  Argentina y los Estados Unidos han trabajado juntos en la resolución pacífica de muchos conflictos – por ejemplo, ayudando a Perú y Ecuador a poner fin a décadas de disputas fronterizas en 1998. Hemos cooperado para preservar la democracia en aquellos lugares donde se ha visto amenazada en este hemisferio, como en Bolivia y Venezuela; para satisfacer necesidades humanitarias – como es el caso, justo ahora, en Haití – y para defender los derechos humanos en numerosos foros internacionales.  Nuestros dos países han sido los únicos en este hemisferio que han sufrido las consecuencias brutales del terrorismo internacional, entonces, ambos conocemos en carne propia la necesidad de defendernos de esta amenaza.

En resumen, Argentina y los Estados Unidos tienen una historia de trabajo conjunto para lograr las metas admirables. Siempre habrá temas en los que no estemos totalmente de acuerdo – y eso no difiere de cualquier relación que tenemos con cualquier otro país amigo.  Pero, también sabemos que la relación estadounidense-argentina va más allá de las crisis y es fundamentalmente sólida y fuerte.

Cuando el ex Subsecretario de Estado Marc Grossman visitó Argentina en marzo 2002, usó una frase que el entonces Secretario de Estado Colin Powell, el Secretario de Estado Adjunto Roger Noriega, y, muchos otros, desde entonces han repetido: “Estados Unidos quiere que Argentina tenga éxito”.  Eso es tan cierto ahora como lo fue en el momento que lo dijo el Subsecretario de Estado Grossman por primera vez, y creo que hablo por muchos amigos de Argentina en el exterior cuando digo eso.

Felicito al Lic. Savino, sus colega en el Centro de Estudios Americanos, y a ustedes que están aquí hoy quienes están asumiendo con tanta responsabilidad el desafío que se presenta ante ustedes – ver que la Argentina, como país y como cultura, encuentra el camino del éxito a través de la mejor comprensión de las oportunidades y los desafíos que se nos presentan.

Muchas gracias.