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Embajadores anteriores de los EE.UU. en la Argentina

Earl Anthony Wayne

DECLARACIONES DEL EMBAJADOR EARL ANTHONY WAYNE EN LA RECEPCION PARA PERIODISTAS EN OCASIÓN DE DESPEDIRSE DE LA ARGENTINA
27 de mayo de 2009

Bienvenidos a todos y gracias por estar aquí, en ocasión de mi partida de la Argentina.

Como ustedes saben, luego de casi tres años como embajador en este hermoso país, ha llegado el momento del recambio normal de embajadores y, en mi caso, de asumir algunas nuevas funciones. Continuaré mi carrera en el servicio exterior de los Estados Unidos en una de las regiones prioritarias para la política exterior de mi Presidente y de mi país, sirviendo como Director Coordinador de Asuntos Económicos y de Desarrollo en nuestra misión en Afganistán. Estaré a cargo de coordinar los programas de ayuda civil de los Estados Unidos. En esta capacidad, me he comprometido a brindar mis mayores esfuerzos para lograr los objetivos del Presidente Obama y la Secretaria de Estado Clinton en esta sensible región.

Al enfrentar este desafío, valoro profundamente mis años en la Argentina, durante los cuales disfruté de la calidez, talento y creatividad del pueblo argentino, y trabajé junto a mis colegas de la Embajada fortaleciendo la relación entre nuestros dos países.

Una de las lecciones que aprendí aquí es que a los argentinos, al igual que a los estadounidenses, les gusta hablar de sus valores. He tratado de compartir, lo más que pude, los valores de mi país, tanto en las palabras como en los hechos!  y al mismo tiempo mostrar pleno respeto por la rica tradición de la Argentina. No es ningún secreto que la parte más satisfactoria de mi trabajo ha sido apoyar a los argentinos que trabajan en pos de mejorar las condiciones de los menos favorecidos en este país. Y durante mi tiempo aquí los hemos informado diligentemente acerca de los pasos que hemos dado para promover las relaciones bilaterales, ya sea en la lucha contra las drogas o la provisión de más becas para que los jóvenes puedan aprender inglés.

La semana pasada, el Presidente Obama dio un maravilloso discurso sobre los valores e ideales de la sociedad estadounidense. Hizo un llamado a repasar el poder de nuestros valores más fundamentales – tal como están grabados en nuestra Declaración de la Independencia, la Constitución y el Acta de Derechos – los cimientos de la libertad y el equilibrio de poderes en mi país. El Presidente Obama dejó en claro que nuestros valores no son simplemente un tema de idealismo a atesorar, sino una guía práctica para la democracia, ya que hacer lo correcto fortalece a nuestro país. Poner nuestros valores en práctica es una manera de proteger los ideales por los cuales generaciones de estadounidenses han luchado, algunos en los campos de batalla, otros en las cortes, y otros inclusive en las páginas impresas de los medios.

Un valor crítico en mi país es nuestra valoración de una prensa libre y responsable. La relación de esta Embajada con los medios ha sido una de mis mayores prioridades.

Tal como los medios en una democracia saludable necesitan que el gobierno respete la libertad de expresión, el público depende de los medios para el ejercicio de esa libertad en forma equilibrada y responsable – enarbolando los más altos niveles de ética profesional, manteniendo su independencia, operando en forma transparente, indagando agresivamente sobre lo bueno y lo malo y exponiendo a la luz las malas prácticas en todas sus formas.  Y hay mucho que decir en esta búsqueda del equilibrio – tratar de mostrar las dos caras de una historia de la manera más justa y objetiva posible, para que el ciudadano pueda generar su propio juicio. A su vez, los gobiernos deben honrar y respetar el rol de fiel perro guardián que tienen los periodistas en una democracia. El derecho del público a estar bien informado depende de ello y la democracia funciona mejor cuando el público está bien informado.

Cuando vine a la Argentina, pude decirles que había trabajado como periodista; que he estado en sus zapatos. Y los invité a ponerse en los míos, a mirar a los Estados Unidos a través de una perspectiva fresca y abrirse a los valores que, tal como sabemos, son compartidos por nuestros dos países.

En nuestra Oficina de Prensa, hemos construido un equipo sumamente trabajador, bajo el liderazgo incansable, las 24 horas al día, de la Agregada de Prensa, Mara Tekach, a fin de promover transparencia y exactitud. Mara, tal como muchos de ustedes saben, se va en julio para ser la vocera de la misión de los Estados Unidos en Naciones Unidas, en Nueva York.  Mara deja la Argentina por dos razones: primero, porque es la mujer adecuada para un trabajo muy importante, y segundo, porque yo también me estoy yendo de la Argentina. De otro modo, nunca hubiera permitido que dejara este puesto! Ella es una de las mejores funcionarias que tenemos en nuestro servicio diplomático y, tal como muchos de ustedes saben, una persona maravillosa. 

El tiempo que Mara y yo trabajamos con otros colegas de la Embajada y ustedes, nuestros colegas en la prensa, la experiencia de los Estados Unidos con la Primera Enmienda de nuestra Constitución fue nuestra inspiración. Tal como dijo Abraham Lincoln, "Dejen que la gente se entere de los hechos, y nuestro pueblo estará a salvo".  John Kennedy también vio un reaseguro de la democracia en la libertad de prensa, cuando instó "Debemos conocer todos los hechos, oir todas las alternativas y escuchar todas las críticas".  Cuando la información brindada tergiversó los hechos, nos involucramos con ustedes en forma constructiva y positiva. Y creo que hemos logrado una relación saludable e invalorable con los medios en la Argentina. 

Mi relación personal con los periodistas y los medios en la Argentina ha sido enriquecedora. Muchos de ustedes han sido mis maestros y, a menudo, una fuente de discernimiento profundo de este fascinante país, y ustedes son nuestros principales intermediarios con el público argentino. Lo que obtuvimos de ustedes le permitió a la Embajada llevar a cabo nuestra tarea diplomática: resolver problemas, ayudar a construir el mutuo entendimiento, y descubrir oportunidades de cooperación entre nuestros dos países. En suma, la interacción entre todos ustedes y nosotros en la Embajada ha contribuido de manera importante al fortalecimiento de la relación bilateral. Les estoy muy agradecido por su contribución.

Me place observar que la relación entre los Estados Unidos y la Argentina se encuentra en un buen momento. Hemos establecido cimientos sólidos e importantes. Y creo que la relación está en condiciones de crecer más, al tiempo que se profundiza la cooperación y trabajamos en la promoción de una agenda internacional común, tal como hicieron nuestros líderes en la reciente Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago y la Cumbre del G-20.

Mientras trabajamos para restaurar un crecimiento robusto de la economía, ocuparnos de los desafíos presentados por la seguridad energética y el cambio climático, eliminar la pobreza y promover la seguridad de nuestros ciudadanos, hay mucho que la Argentina y los Estados Unidos pueden hacer como socios.

Quisiera subrayar que ha sido un enorme placer para mí trabajar con ustedes en estos años. Mi experiencia con los medios en la Argentina ha sido un aspecto único e insustituible de mi carrera diplomática. Tienen un papel tremendamente importante que desempeñar en la democracia de Argentina.

Me despido de la Argentina llevando en mi memoria la gran creatividad y amabilidad de su gente, la belleza y riqueza de sus paisajes, y de los buenos programas que llevamos a cabo, dirigidos a mejorar aún más los estrechos lazos de amistad y mutuo entendimiento entre nuestros pueblos y nuestros gobiernos.

Ahora, los invito a acompañarme en este brindis, mediante el que Mara y yo nos despedimos de ustedes, un conjunto de profesionales por quienes tenemos mucho aprecio y hemos admirado durante nuestro tiempo en Buenos Aires.