El Embajador
Discurso del Embajador
Discurso del Embajador E. Anthony Wayne en la Fundación Universitaria Río de la Plata (FURP)
27 de febrero de 2009
Gracias. Es un gran placer para mí estar aquí en Mar del Plata con tantos buenos amigos.
Acabo de regresar de Washington y quisiera compartir con ustedes algunas reflexiones con respecto a la dirección de nuestro nuevo gobierno y del Congreso. Es innegable que el Presidente Obama enfrenta una serie de desafíos intimidantes. Sin embargo, puedo decir que esta nueva Administración enfrenta estos desafíos con coraje y energía. Desde que el Presidente Obama asumió en el cargo les ha recordado a todos los estadounidenses que ya hemos enfrentado desafíos en el pasado y los hemos superado. Él ha inspirado un sentido de esperanza y unidad en nuestro pueblo en estos momentos de dificultad económica. Tan sólo hace dos días, el Presidente dirigió las siguientes palabras ante la Sesión Conjunta del Congreso:
“Las respuestas a nuestros problemas no están fuera de nuestro alcance. Están en nuestros laboratorios y universidades, en nuestros campos y nuestras fábricas; en la imaginación de nuestros empresarios y en el orgullo del pueblo más trabajador en la faz de la Tierra. Aún poseemos a manos llenas las cualidades que han hecho de Estados Unidos la mayor fuerza de progreso y prosperidad en la historia de la humanidad. Lo que se requiere ahora es que este país se una, que encaremos audazmente los desafíos por delante y asumamos la responsabilidad por nuestro futuro una vez más”.
El desafío más urgente que enfrenta el gobierno de Estados Unidos y los gobiernos de todo el mundo radica en la crisis económica mundial. Estados Unidos está en recesión. Hay pérdida de empleos, ejecución de hipotecas, cierran los negocios. Alrededor del mundo se repite la misma historia – aumenta el desempleo, disminuye la producción y se debilitan los bancos. Todas estas malas noticias han erosionado la confianza. Ante esta situación, la primera respuesta del Presidente frente a la crisis económica ha sido enviar un mensaje de esperanza y unidad al Congreso, al pueblo estadounidense y al mundo que dice: “Reconstruiremos, nos recuperaremos y Estados Unidos saldrá de esto más fuerte que nunca”.
En su discurso inaugural nos recordó que la iniciativa privada y las economías de mercado siguen siendo el motor de la economía mundial y poderosos generadores de prosperidad. Vale la pena recordar que desde mil novecientos noventa y seis a dos mil seis, la economía de Estados Unidos creció a un índice promedio del 3,1 por ciento anual. Un índice de crecimiento notable para una economía desarrollada. Este nivel de crecimiento en la economía más grande del mundo, distribuido por el creciente comercio internacional, contribuyó significativamente al crecimiento mundial que ayudó a sacar a quinientos millones de personas de la pobreza absoluta entre mil novecientos ochenta y uno y dos mil cinco.
Así como el Presidente Obama busca inspirar esperanza y unidad en el pueblo estadounidense, así también se necesita esperanza y unidad entre las naciones del mundo. Estados Unidos jugará un papel importante pero entendemos que las naciones del mundo necesitan trabajar juntas para responder a esta crisis. Un espíritu de esperanza y cooperación nos ayudará a unirnos. Las acusaciones, la recriminación y el puro interés propio nos dividirán. Todos deberíamos recordar las lecciones de la historia. La Gran Depresión de mil novecientos veintinueve fue grave pero sus consecuencias fueron potenciadas por las fuertes restricciones comerciales implementadas con posterioridad.
En la Cumbre de líderes del G-20 a celebrarse el dos de abril y en la Reunión de Ministros de Finanzas del G-20, el catorce de marzo, será importante reafirmar el compromiso contraído en la Cumbre del G-20 de abstenernos de implementar barreras ilegales al comercio. Si bien se ha manifestado cierta preocupación ante las disposiciones “Compre Americano” incluidas en la ley de recuperación económica, de hecho, la legislación final se asegura de que ninguna parte de la nueva ley viole nuestros tratados comerciales internacionales.
En todo mundo, los intereses políticos y económicos incitarán a los gobiernos a restringir el comercio. Será necesario que nuestros líderes trabajen por el bien común y rechacen restricciones ilegales al comercio o la inversión; que trabajen juntos para reformar los sistemas financieros y para crear nuevas oportunidades comerciales y de crecimiento económico.
El Presidente Obama ha manifestado claramente desde los primeros días de su campaña que abordará todas las cuestiones de política exterior reconociendo la necesidad de cooperación multilateral y un profundo respeto por las opiniones de otras naciones. La Cumbre del G-20 que se realizará en abril probablemente será el primer encuentro entre el Presidente Obama y la Presidenta Fernández de Kirchner y puedo decirles que este nuevo equipo en Washington espera que Argentina ayude también a forjar un consenso que estimulará la recuperación.
Quisiera repasar algunos de los esfuerzos implementados por el gobierno en respuesta a la crisis económica. A menos de seis semanas de la asunción del nuevo gobierno, el Congreso aprobó y el Presidente promulgó la Ley de Recuperación Económica y Reinversión que aportará aproximadamente ochocientos mil millones de dólares en estímulos económicos. A fin de lograr una rápida incentivación, el dinero se destinará a ampliar los beneficios de desempleo, proporcionar incentivos fiscales al noventa y cinco por ciento de los estadounidenses, invertir en proyectos de infraestructura y apuntalar el presupuesto de los estados. La pronta iniciación de proyectos de infraestructura de miles de millones de dólares también creará las bases del crecimiento futuro.
El Presidente se ha comprometido a gastar el dinero con la máxima transparencia posible. La Casa Blanca abrió un sitio especial en internet www.recovery.gov que hará posible que cualquier ciudadano estadounidense o cualquier persona con acceso a Internet pueda ver a dónde se destina el dinero y hacer preguntas o comentarios.
Asimismo, la Administración de Obama ha presentado un “Plan de Estabilidad y Acceso a la Vivienda” que brindará asistencia a una cantidad que oscila entre siete y nueve millones de propietarios de viviendas que realicen un esfuerzo de buena fe para mantenerse al día con el pago de las cuotas de la hipoteca como medida para impedir el impacto destructivo que puedan tener dichas hipotecas sobre las familias y las comunidades.
Con el objetivo de asegurar la estabilidad del sistema financiero en estos momentos de turbulencia en los mercados, la Administración está utilizando asignaciones realizadas bajo leyes anteriores para brindar reservas extra de capital a las principales instituciones financieras. El gobierno asume participación temporaria en algunas instituciones a cambio de este capital pero no va a adquirir la mayoría accionaria de bancos históricamente privados. El Presidente Obama posee un compromiso con las instituciones financieras bien reguladas pero de capitales privados. En su discurso inaugural, Obama rechazó la idea de que deberíamos apartarnos de la economía de mercado y dijo que el poder de los mercados para generar riqueza y expandir la libertad no tiene parangón.
Sin dudas, estos esfuerzos para lograr la recuperación y la estabilización van a aumentar el déficit presupuestario del gobierno de Estados Unidos. Es lo que se espera de un programa de estímulo; no obstante, esta semana, el Presidente celebró una Cumbre Presupuestaria Nacional en la que se comprometió a reducir el déficit presupuestario a la mitad en el término de dos años. Esto ayudará a resolver los desequilibrios que han afectado el comercio internacional y los tipos cambiarios durante los últimos años.
El Presidente Obama está comprometido con una política exterior basada en la participación y el diálogo. Como dijera el Presidente en el discurso que brindó ante el Congreso hace dos días:
“En palabras y acciones, estamos mostrándole al mundo que se ha iniciado una nueva era de participación, pues sabemos que Estados Unidos no puede hacerle frente solo a las amenazas de este siglo, pero el mundo no puede afrontarlas sin Estados Unidos. No podemos eludir la mesa de negociación ni ignorar a los enemigos o las fuerzas que podrían causarnos daño. En vez, se nos llama a proseguir con el sentido de confianza y franqueza que exige la seriedad de los tiempos”.
La nueva Administración espera conocer la visión de la Argentina, la de su gobierno y la del sector privado, con respecto a cómo avanzar en cuestiones económicas y en los tantos otros temas que enfrentamos juntos como las misiones multinacionales de mantenimiento de la paz, la lucha contra el terrorismo, contra el tráfico de drogas, el lavado de dinero y otras redes internacionales del crimen; la detención de la proliferación nuclear y la defensa de los derechos humanos y de la libertad. Nuestra Embajada tiene el compromiso de avanzar en todos estos temas cruciales, a nivel bilateral y como parte de procesos multilaterales como el G-20 y la Cumbre de las Américas.
Creo firmemente que la cooperación entre nuestros gobiernos está basada en fuertes vínculos entre nuestros pueblos. Esa es la razón por la cual es siempre un placer para mí reunirme con la FURP y con otras ONG comprometidas con los intercambios internacionales. La delegación de la FURP que viajó para observar las elecciones estadounidenses estaba compuesta por un grupo numeroso y distinguido que compartía un gran interés por la elección histórica. Los grupos de líderes jóvenes de la FURP son siempre impactantes. He escuchado que el grupo de este año es uno de los mejores con los que hayan trabajado mis colegas de Washington. Quiero felicitarlos por los programas de intercambio que organizan y por su compromiso para promover el debate y la cooperación a través de su capítulo aquí en Mar del Plata y los de la FURP en todo el país. Alentar intercambios y vínculos más cercanos entre los pueblos es una de las máximas prioridades de mi Embajada porque esa clase de acercamientos constituye el mejor modo de promover mayor entendimiento entre nuestros pueblos. Estoy agradecido por poder compartir esta misión con organizaciones tan destacadas como la Fundación Universitaria del Río de la Plata.
Muchas Gracias.
