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El Embajador

Discurso del Embajador Wayne

PALABRAS DEL EMBAJADOR EARL ANTHONY WAYNE
ACTO DE LA AMIA/DAIA
Miércoles, 29 de noviembre de 2006


Muchas gracias Sr. Grinwald y Sr. Kirszenbaum por sus palabras. Gracias también a todos los periodistas por venir hoy aquí.

La lucha contra el terrorismo es extremadamente importante. Como quiero que mis palabras se entiendan claramente, esta tarde les hablaré en inglés.

(A continuación, traducción de las palabras del Embajador Wayne)

Es para mí un honor estar con ustedes aquí el día de hoy, para honrar a las víctimas del ataque contra la sede de la Asociación Mutual Argentino-Israelí (AMIA) en 1994. Esta es la primera oportunidad que tengo de reunirme con líderes de la AMIA y la DAIA desde que llegué a la Argentina. Quiero expresarles mi agradecimiento no sólo por su cálida bienvenida sino, sobre todo, por su dedicación en mantener viva la memoria de las víctimas y en ver que se haga justicia.

La bomba contra la AMIA fue la prueba viviente del alcance global de los terroristas y de su determinación para atacar blancos elegidos por su valor simbólico y matar indiscriminadamente. Los trágicos hechos del 11 de septiembre del 2001 también demostraron crudamente esta nueva realidad, y la obligación compartida por las naciones civilizadas del mundo de trabajar mancomunadamente para enfrentar este flagelo moderno. Ambos incidentes – y el terrorismo global del presente – nos recuerdan que ningún país o región es inmune al terror. El trabajo de prevenir el terrorismo y llevar a aquellos responsables a la justicia es una tarea esencial para los gobiernos. Sólo tendremos éxito en estos esfuerzos si construimos una efectiva cooperación internacional.

Estados Unidos felicita al gobierno de Argentina y a su poder Judicial por su decidida búsqueda de justicia contra los culpables por el ataque a la AMIA. Estamos preparados para apoyar la causa de la Argentina de cualquier forma que podamos.  Debemos hacer que los terroristas se den cuenta de que no pueden ocultarse de la justicia, y de que la comunidad internacional no tolerará que tomen, en forma deliberada, a civiles inocentes como blancos.

Al unirnos en recuerdo de las víctimas de la AMIA y de los familiares y amigos que aún sufren la pérdida de sus seres queridos, oremos por la justicia y la paz, y por que pronto podamos ver el día en que el odio, el racismo y la intolerancia religiosa  y el prejuicio sean relegados a un lugar distante pero doloroso de nuestra memoria colectiva.

Muchas gracias.