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Evento de la Embajadora

LA EMBAJADORA VILMA MARTÍNEZ PARTICIPA DEL HOMENAJE A RAOUL WALLENBERG

8 de febrero de 2010
Embajadora Martinez en la ceremonia con Nicholas Tozer (miembro de la fundacion), Rabbi Salomón Ben Hamú y Monseñor Oscar Sarlinga

Embajadora Martinez en la ceremonia con Nicholas Tozer (miembro de la fundacion), Rabbi Salomón Ben Hamú y Monseñor Oscar Sarlinga

La embajadora Vilma Martínez fue invitada por el directorio de la Fundación Raoul Wallenberg en Buenos Aires como oradora principal en el acto de conmemoración del sexagésimo quinto aniversario de la desaparición de Raoul Wallenberg cuando se encontraba bajo la custodia de las fuerzas soviéticas después de la derrota del Tercer Reich en Hungría. Wallenberg, empresario sueco quien cumpliera luego funciones diplomáticas, fue la segunda persona nombrada como ciudadano honorario de los Estados Unidos por el Congreso de ese país.

A Wallenberg se le atribuye haber salvado de la muerte a unos 100.000 judíos húngaros mediante una variedad de iniciativas diversas, riesgosas y poco convencionales durante la segunda mitad de 1944. Wallenberg contó con el apoyo del gobierno sueco, del Congreso Mundial Judío, del Gobierno de los Estados Unidos y de muchos particulares.

La Fundación Wallenberg realiza todos los años junto a su monumento en Buenos Aires, una ceremonia de conmemoración en la fecha o en las proximidades del aniversario de su desaparición, ocurrida el 17 de enero de 1945.  Nada se sabe sobre cuál fue su destino. 

"En 1981, el Congreso de Estados Unidos  lo nombró uno de tan solo dos ciudadanos estadounidenses honorarios hasta esa fecha; el otro era Winston Churchill. La designación de Wallenberg por el Congreso de los Estados Unidos estuvo basada en los ideales que representó, particularmente su valiente determinación personal contra el racismo, la injusticia y el genocidio," dijo la embajadora Martínez. 

"Raoul Wallenberg es un ejemplo de coraje sin par. Él y la gran cantidad de personas a las que inspiró en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial lograron salvar del Holocausto a miles de judíos húngaros. Honramos a Wallenberg como un hombre que eligió hacer lo correcto en momentos extremos, y su vida deber servirnos de inspiración para enfrentar el racismo y la injusticia”, señaló la Embajadora.