Jornada Internacional de CADECAC
La embajada
Evento de la Embajada
DISCURSO DEL MINISTRO CONSEJERO DE LA EMBAJADA DE EE.UU. THOMAS KELLY EN LA JORNADA INTERNACIONAL DE CADECAC “PERSPECTIVAS Y DESAFÍOS DE LAS CASAS DE CAMBIO EN EL MUNDO GLOBALIZADO”
12 de diciembre de 2008
Buenas tardes. Es un gran placer estar aquí esta tarde para participar en el cierre de la Quinta Jornada Internacional organizada por CADECAC, sobre “Perspectivas y desafíos de las Casas de Cambio en el mundo globalizado.”
Quiero agradecer a los directores de CADECAC por la invitación y por todos los esfuerzos en la realización de este importante evento. Felicitaciones también por haber anticipado tan correctamente el tema de esta conferencia. No podrían haber elegido un momento más apropiado. También quiero reconocer por su contribución al éxito de esta jornada a todos los distinguidos funcionarios y expositores, incluyendo los funcionarios del Banco Central de la República Argentina, la Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones, y la Coordinación Nacional en materia de Prevención del Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo.
Me complace hablar en representación de la Embajada de los Estados Unidos y del gobierno de los Estados Unidos. Cuando hablé en la apertura de esta misma conferencia el año pasado, el mundo era un lugar diferente. En ese momento nos concentramos en cuestiones importantes, pero muy específicas.
En mi discurso del año pasado, hablé exclusivamente sobre cuestiones relacionadas con el lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, destacando la fuerte cooperación entre la Argentina y los Estados Unidos en éste y otros ámbitos relacionados con la aplicación de la ley y la seguridad. Esta cooperación sigue vigente el día de hoy. Sin embargo, ahora nos enfrentamos a un reto más difícil que cuando nos reunimos el año pasado en Mar de Plata: la tremenda tormenta económico-financiera que hemos experimentado en los últimos 12 meses. Me gustaría discutir esta grave situación el día de hoy, y describir las políticas que los Estados Unidos y otros gobiernos del mundo están llevando a cabo para prevenir un mayor deterioro económico. También presentaré algunos lineamientos de los pasos a seguir, que en parte se derivan de la reunión del G-20 del mes pasado y, en parte, de las reflexiones hechas por el gobierno de los Estados Unidos.
Los acontecimientos de los últimos 12 meses, desde la última vez que nos reunimos en la conferencia de CADECAC, han sido una experiencia verdaderamente traumática para todos nosotros, y dada la aceleración de la crisis en los últimos meses, y las predicciones económicas cada vez más severas, "las cosas van a empeorar antes de mejorar", citando a nuestro próximo Presidente, Barack Obama. Hablando en representación del gobierno de los EE.UU., puedo asegurarles que los dirigentes de mi país están haciendo todo lo que esta a su alcance para limitar, en la medida de lo posible, el impacto de esta recesión económica, y están actuando en plena coordinación con otros países e instituciones internacionales.
Ustedes han escuchado hoy de otros expertos expositores las causas de la actual crisis financiera y lo que nos puede deparar el futuro. El Secretario del Tesoro de EE.UU. Paulson dijo recientemente: "Estamos en el medio de una profunda crisis financiera mundial, una que los historiadores analizarán en las próximas décadas". Los economistas ya están debatiendo, y parece que cada uno tiene una opinión diferente sobre qué fue lo que causó la crisis y cuando terminará. Muchos de ustedes probablemente han oído la famosa frase del Presidente Harry S. Truman, quien gobernó los EE.UU. después de la Segunda Guerra Mundial, quien pidió "Denme un economista con un solo brazo!" por la frustración que sentía con los economistas que dan una recomendación, pero luego dicen, gesticulando con los brazos, "pero por otro lado ..."
Si ahora encuestara a diez economistas de la audiencia sobre el futuro de la economía mundial, probablemente obtendría 20 opiniones diferentes. Por lo tanto, voy a mantenerme en el terreno de lo seguro y no voy a hacer predicciones. En lugar de ello, haré una síntesis de los principales resultados de la conferencia de líderes mundiales del G-20 del pasado 15 de noviembre, a la que se conoce como "la Cumbre de los mercados financieros y la economía mundial." Me gustaría aportar algunas reflexiones generales sobre las lecciones aprendidas y adónde nos dirigimos.
Cumbre de los Mercados Financieros y la Economía Mundial.
El 15 de noviembre, los líderes de veinte de los países más desarrollados y de economías emergentes, entre ellos la Argentina y los Estados Unidos, se reunieron en Washington para discutir la actual crisis financiera mundial y sentar las bases para las reformas necesarias para prevenir crisis similares en el futuro. Los países reunidos representaban el 85 por ciento de la producción económica mundial. El plan de trabajo resultante de esta Cumbre refleja un fuerte consenso en las medidas y acciones a tomar para estabilizar los sistemas financieros, promover el crecimiento, y ayudarnos mutuamente y ayudar a aquellos menos afortunados. Asimismo, se reforzó la importancia de la coordinación internacional y se hizo hincapié en la necesidad de una reforma regulatoria, incluyendo las instituciones financieras internacionales, y en evitar el proteccionismo.
Más específicamente, los líderes acordaron en las causas profundas de la crisis mundial, revisaron las medidas adoptadas hasta la fecha y los futuros planes de acción para hacer frente a la crisis y fortalecer el crecimiento. También acordaron principios comunes para la reforma de los mercados financieros, e instruyeron a sus ministros a elaborar recomendaciones específicas sobre el plan de acción a seguir, y reafirmaron su compromiso con los principios del libre mercado.
Se comprometieron a tomar las medidas adicionales necesarias para estabilizar el sistema financiero, incluyendo la utilización de la política monetaria y fiscal, según resulte apropiado, aportando liquidez para descongelar los mercados de crédito, y asegurando que el FMI, el Banco Mundial y otros bancos multilaterales de desarrollo tengan suficiente recursos para ayudar a los países en desarrollo afectados, así como también para proporcionar financiamiento para el comercio y la infraestructura.
Por último, acordaron una serie de principios comunes que servirá de Guía para la reforma del mercado financiero. Estos principios incluyen: 1) el fortalecimiento de la cooperación internacional, 2) el fortalecimiento de la transparencia y la rendición de cuentas, incluyendo una mejor información de los instrumentos financieros complejos, por ejemplo los derivados, 3) una mejora en la regulación, incluyendo las agencias calificadoras de riesgo, 4) promover la integridad de los mercados financieros, protegiendo al sistema financiero de los efectos contaminantes del terrorismo, el tráfico de drogas, u otras actividades ilegales, que otros expositores han remarcado el día de hoy y, por último, 5) la modernización de las instituciones financieras internacionales, a fin de que las economías emergentes y los países en desarrollo tengan una mejor representación, y también con el fin de poder identificar mejor las crisis y responder a las mismas de la mejor forma.
En mi opinión, la conclusión clave de esta conferencia - y volveré a este punto más adelante - es la importancia de involucrar a otros países para encontrar la mejor forma de salir de esta crisis financiera. Esta crisis es un acontecimiento mundial, y nadie está exento de los efectos y consecuencias negativas de la misma. Es por ello que los gobiernos de todo el mundo respondieron con acciones coordinadas para restablecer la estabilidad. Realmente no hay otra opción posible. En este sentido, hemos recibido con beneplácito y alentamos la participación activa de los tres representantes de América Latina - Argentina, Brasil y México - en la Cumbre del G-20.
Mirando hacia el futuro, los países del G-20 acordaron adoptar todas las medidas necesarias para estabilizar el sistema financiero, incluyendo el uso apropiado de la política monetaria, fiscal, financiera y regulatoria. El Reino Unido será el anfitrión de la próxima cumbre a principios de abril, y vamos a estar trabajando con la Argentina y los demás países miembros del G-20 para completar y poner en práctica un plan de trabajo.
Lecciones Aprendidas
Entonces, qué hemos aprendido de esta crisis? Las lecciones ya están empezando a surgir y dan forma a nuestro enfoque y plan de trabajo. Estas son algunas de las lecciones aprendidas más importantes:
La globalización está aquí para quedarse: la globalización de la economía mundial impulsó un fuerte crecimiento y generó importantes oportunidades para todo el mundo, pero al mismo tiempo produjo una irreversible interconexión de nuestras economías, exponiendo a todos los países tanto a los efectos positivos como negativos.
La teoría del "decoupling" o “desacople” demostró ser incorrecta. Esto es un corolario del primer punto. La economía mundial está estrechamente ligada por el intenso comercio internacional y por vínculos financieros, y es evidente que un crecimiento más lento en los EE.UU. y Europa, y un debilitamiento del sistema financiero tiene efectos derrame en las economías emergentes. La teoría de que un nuevo orden estaba surgiendo quedó totalmente desacreditada. Es evidente que todos nuestros destinos están inexorablemente unidos.
Instituciones multilaterales eficientes son de interés para todos los países. Más allá de todos los recursos que tienen los Estados Unidos, no podemos hacer frente a la crisis nosotros solos. Tampoco puede ningún otro país en este planeta. Necesitamos enfoques multilaterales como las iniciativas propuestas por el G-20. Sin embargo, también es fundamental que nos aseguremos que las instituciones financieras internacionales continúen centrándose en sus respectivas funciones, y estén adecuadamente equipados y financiados para cumplir dichas funciones, a la vez que sean bien comprendidos por sus accionistas y el público.
Los países necesitan trabajar juntos de manera más efectiva. Es evidente que todos subestimamos la gravedad de la actual crisis, y nuestras estructuras de coordinación global no estaban a la altura del desafío. Sin embargo, la cooperación mundial es un área donde estamos haciendo grandes progresos. Las principales economías del mundo ya están tomando medidas efectivas para hacer frente a la crisis actual. Además de los esfuerzos de los países del G-7 y del G-20 para elaborar estrategias mundiales para fortalecer las instituciones financieras y garantizar el préstamo interbancario, vimos la acción coordinada de los bancos centrales para sostener la liquidez mundial y garantizar el buen funcionamiento del sistema de pagos internacional.
Próximos Pasos
En lo que respecta a los próximos pasos, esta surgiendo un consenso acerca de las prioridades hacia el futuro. El gobierno de Estados Unidos esta centrando sus esfuerzos en tres áreas:
Mejorar la regulación: Existe un amplio reconocimiento en las principales economías que los mercados financieros globales demandan regulación financiera local coherente y coordinada. La regulación global contradictoria impide los flujos a través de las fronteras, aumenta los costos para los consumidores, y afecta la transparencia del mercado y la eficiencia. Para hacer frente a estas realidades, las autoridades reguladoras nacionales deben continuar fortaleciendo la cooperación con las contrapartes extranjeras para la elaboración de normas internacionales, y a su vez, los organismos deben emitir reglamentos coherentes para garantizar la consistencia a través de las fronteras del mundo.
Reforma de las instituciones financieras internacionales: Debemos continuar los esfuerzos para reformar el Banco Mundial y el Fondo Monetario para permitir una mayor participación de las naciones en desarrollo. La presión sobre esas organizaciones para que respondan rápida y eficazmente a las crisis económicas nunca ha sido mayor, pero las mismas se ven limitadas por estructuras y políticas obsoletas. Además, la composición de los países miembros debe reflejar los cambios enormes en la economía mundial. Los Estados Unidos han sido el principal impulsor de la reforma, y si bien ha habido algunos avances, aún queda mucho por hacer.
Resistirse al proteccionismo: Debemos continuar con las políticas de liberalización del comercio y las inversiones, haciendo hincapié en evitar nuevas medidas proteccionistas y lograr un avance en las negociaciones comerciales de la Ronda de Doha. En palabras del Secretario Paulson, "En este momento de ansiedad e incertidumbre, no podemos perder de vista la importancia del libre comercio y la apertura a la inversión para impulsar el crecimiento económico. La ampliación de los mercados a través del comercio promueve la inversión que a su vez realimenta el dinamismo económico y la innovación, así como la introducción de nuevas tecnologías que aumentan la productividad y, en definitiva, nuestro estándar de vida ". Con el freno esperado en el crecimiento mundial, tenemos que apoyar las políticas comerciales que ayuden a disminuir las barreras al comercio, facilitando el acceso a los mercados para los países en desarrollo y un camino a la prosperidad para los pobres del mundo. Si hemos aprendido algo de la historia económica del siglo pasado, es que especialmente durante los períodos económicos difíciles como éste, debemos resistir a la presión de encerrarnos en nosotros mismos.
Conclusion
Es hermoso y está muy tranquilo aquí en Bariloche, pero afuera azota una fuerte tormenta. Estamos viviendo posiblemente la más grave crisis financiera desde la gran depresión, que fue causada por una combinación de inacción y errores del gobierno, de sistemas de reglamentación financiera obsoletos, y de una excesiva toma de riesgos por parte de las instituciones financieras. Aunque estos factores se combinaron para llevarnos a un punto en el que todo el sistema financiero mundial está en riesgo, la amplia y coordinada respuesta mundial hasta la fecha ha devuelto cierta estabilidad a los mercados y nos ha dado el aire y el espacio necesario para adoptar la próxima serie de medidas y reformas. Los lideres actuales de los Estados Unidos se comprometieron a continuar trabajando con la Argentina y los gobiernos de esta región y de todo el mundo durante los próximos meses para garantizar la estabilidad del sector financiero, proseguir la reforma institucional, y promover el desarrollo y la estabilidad, por el bien de todos nuestros ciudadanos. También puedo asegurarles que la administración entrante del Presidente electo Barack Obama está completamente comprometida y tiene toda la intención para, citándolo nuevamente, "enfrentar directamente esta crisis económica tomando todas las medidas necesarias para aliviar la falta de crédito, ayudar a las familias trabajadoras, y restablecer el crecimiento y la prosperidad".
Muchas gracias!