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Embajadores anteriores de los EE.UU. en la Argentina

Discursos del Embajador Gutiérrez

21 de Septiembre 2005

EL ROL DE LAS ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL EN TEMAS DE POLÍTICAS PÚBLICAS BILATERALES Y MULTILATERALES

Discurso del Embajador Lino Gutiérrez en el CIPPEC

Buenos días, señoras y señores. Les agradezco que hayan venido hoy aquí. Antes de comenzar, quisiera aprovechar esta oportunidad para agradecer a la gente y al gobierno de la Argentina por sus condolencias y amables ofrecimientos de ayuda para los Estados Unidos después de la destrucción ocasionada por el reciente huracán en los Estados del Golfo. Estamos muy agradecidos por la ayuda que se está dando a las víctimas de Katrina, muchos de los cuales han perdido absolutamente todo, menos sus vidas.  En realidad, el rescate y los esfuerzos de recuperación después del huracán son un excelente ejemplo de lo que vamos a discutir esta mañana.

Tradicionalmente, las relaciones internacionales fueron conducidas entre y con los gobiernos con poco o ninguna participación por parte de los ciudadanos particulares. En las democracias, los ciudadanos particulares, organizados en “grupos de interés” si uno favorecía sus puntos de vista o “facciones” si no lo hacían, podían y frecuentemente lo hacían, influenciar las políticas domésticas de gobierno y lo han hecho hasta ahora durante más de 150 años.  El movimiento abolicionista para erradicar la esclavitud de los Estados Unidos, el movimiento para abolir el alcohol, y el movimiento para obtener el sufragio de las mujeres son tres temas que primero vienen a la mente.  Pero también hay algunos ejemplos menos conocidos.  Por ejemplo, el primer caso de abuso de menores en los Estados Unidos se llevó a la corte por el ASPCA – la Sociedad Americana para la Prevención de Crueldad a los Animales – sobre la base de que un menor se merecía por lo menos los derechos de un perro.

El rol no obstante que desempeñan internacionalmente las organizaciones de sociedad civil – ONGs -  es relativamente nuevo.  Las nuevas tecnologías de servicios alrededor del mundo de los medios durante las 24 horas, el Internet y el E-mail hacen posible crear comunidades de organizaciones de sociedad civil “virtuales”, que comparten y difunden información, y coordinan actividades que llegan al otro lado de las fronteras sin la necesidad de que los miembros de las organizaciones se muevan de sus oficinas – ni que haga falta de que se conozcan personalmente – y todo esto prácticamente a ningún costo.

El rol apropiado de las ONGs en las relaciones internacionales y su relación con los gobiernos y las organizaciones internacionales todavía está siendo seleccionado. Están aquellos que reclaman que a medida que las ONGs jueguen un rol más activo, las relaciones internacionales entre los gobiernos serán cada vez menos importantes; otros argumentan que los asuntos internacionales únicamente pueden ser conducidos por los gobiernos y que nadie más puede asumir ese rol.  En el siglo XXI, la realidad es que los gobiernos y las ONGs deben co-existir aún cuando las relaciones son a veces difíciles e incómodas para ambos.

La propia naturaleza de las ONGs es que tal vez no compartan las mismas prioridades de los gobiernos, y tal vez tengan fines opuestos tanto para aquellos del gobierno como de otras ONGs.  Algunas ONGs  fueron fundadas hace varios años y  posiblemente tienen recursos impresionantes; otros tal vez son liderados por una sola persona con solo una computadora y una página web.

Cualquiera sea su tamaño o base de recursos, hay tres maneras básicas en que se fusionan las ONGs y las actividades gubernamentales.

La primera es como un “arranque inicial” con lo cual las actividades de las ONGs colocan un tema al frente de la atención, forzando a los gobiernos (a veces en contra de su voluntad), de ocuparse del tema. La investigación y la práctica que obtienen las ONGs sobre un tema es decisiva para influir en la opinión pública, y así forzar la dirección de los gobiernos.  Censores de las ONGs puntualizan que ellos no son electos y que tienen muy poca atención para asegurar de que la información que ellos proveen es precisa.  Es de incumbencia de las ONGs individuales, por lo tanto, de asegurar que se compruebe que la información que proveen sea exacta.

Lo segundo es que como “agente”, cuando las ONGs facilitan y apoyan el rol del gobierno.  Pueden asumir el rol de mediador cuando la sociedad civil se ha desmoronado, o pueden actuar como monitores de las elecciones. El Instituto Internacional Republicano y el Instituto Nacional Democrático, por mencionar dos ejemplos, trabajan con docenas de países desde Afganistán hasta Zimbabwe en promover y fortalecer los ideales democráticos y las instituciones.

Y la tercera es cuando las ONGs actúan como “gerente co-partícipe”.  Partners of the Americas por ejemplo, trabaja de acuerdo con el Departamento de Estado para implementar el programa American Fellows, una iniciativa que emprendió el Presidente Bush en la Cumbre de Québec en el año 2001. Dos empleados argentinos de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable pasaron dos meses durante el año pasado trabajando en la Agencia de Protección Ambiental, en este programa.  La ONG maneja la logística del intercambio, permitiendo que empleados del gobierno se puedan concentrar en el intercambio mismo. El Instituto para la Educación Internacional provee servicios similares a nuestro programa Fulbright.

Durante situaciones de emergencia, las ONGs cumplen un trabajo crítico importante como “gerentes co-partícipes”. Podemos observar esto en estos momentos en los estados del Golfo de Estados Unidos con la actuación de la Cruz Roja, el Ejército de Salvación, el Second Harvest y muchísimos más que están brindando asistencia a las víctimas del Huracán Katrina.  No existe gobierno en el mundo que tenga la suficiente cantidad de empleados, o recursos financieros para proveer la necesaria asistencia inmediatamente después de un desastre natural de tan grande dimensión.

A menudo, el trabajo de las ONGs es menos formal, pero no menos importante.  Hay varias ONGs que está cumpliendo un buen trabajo en la Argentina.  Por su parate, las ONGs argentinas están trabajando mucho para mejorar  la vida de sus conciudadanos, promoviendo un gobierno democrático y una creciente comprensión entre nuestros países. Hace sólo dos semanas, el Centro de Estudios Americanos publicó un libro sobre “La Idea Americana”, para presentarle al público argentino las ideas y documentos en lo que se basan los Estados Unidos.

Cada vez más, podemos observar que las ONGs están siendo convocadas por los consejos gubernamentales como interlocutores y socios.  La Asamblea General de la OEA tiene un componente de la sociedad civil, y es una organización multilateral de vanguardia, en términos de participación ciudadana. Es en ese foro bilateral y multilateral que los gobiernos consultan ampliamente y sacan conclusiones de los puntos de vista de las organizaciones que tienen experiencia en algunas de las cuestiones claves de los temas del día. El espacio acrecentado de interacción, permite a los representantes de las ONGs que no solamente participen en las reuniones como observadores, sino que también intercambien puntos de vista con los delegados oficiales, y que comenten sobre resoluciones que están siendo preparados, y de ayudar en la implementación y monitoreo de las iniciativas especiales.

La OEA transmite resoluciones de la Asamblea General electrónicamente en borrador, y mantiene consultas virtuales con ONGs, y promueve el amplio uso de las páginas web de la OEA, que son una herramienta clave de información y participación.  Durante las más recientes reuniones, en Fort Lauderdale, las organizaciones de sociedad civil – incluyendo las de la Argentina – se reunieron con representantes del gobierno, para discutir sobre el tema de “Entregando los Beneficios de la Democracia”. Este diálogo, que ahora ha sido institucionalizado y que se ha convertido en una parte de la agenda regular de la Asamblea General, refleja el compromiso de la OEA y sus estados miembros para incluir la participación ciudadana en el proceso de tomar decisiones.

Las contribuciones de la sociedad civil también son valiosas en el proceso de la Cumbre, en la que las ONGs tienen la experiencia en muchas de las áreas relevantes a estos objetivos.  El rol de las organizaciones de la sociedad civil es el de tener un diálogo con los estados miembros y de diseminar información referente a los avances en la implementación de los mandatos de la Cumbre. Las ONGs que han solicitado su participación en este proceso fueron evaluados sobre la base del siguiente criterio:

1. Representación geográfica equitativa.
2. Experiencia y antecedentes en las áreas del tema en cuestión
3. La asociación y afiliación de la organización con otros recursos y organizaciones en el hemisferio; redes
4. Compromiso de los afectados en estos proyectos.

El tema de esta reunión Cumbre es “Creando Puestos de Trabajo para Luchar contra la Pobreza y Fortalecer un Gobierno Democrático”. Los gobiernos no crean puestos de trabajo – el sector privado crea puestos de trabajo.  Pero el gobierno tiene un rol crítico en preparar el escenario para que el sector privado pueda crear estos puestos de trabajo.

Los gobiernos deben  proveer una calidad educativa, educación vocacional, el cuidado de la salud, un buen gobierno democrático – anti corrupción, transparencia, fuerza en el gobierno local y descentralización, sistemas judiciales creíbles, eficientes e independientes y el imperio de la ley, la ejecución de los derechos de la propiedad y las obligaciones contractuales, y de proveer la responsabilidad fiscal.  La sociedad civil, en la forma de ONGs, tiene un importante rol en ayudar a los gobiernos a alcanzar estos objetivos. Las ONGs fueron invitadas al principio del proceso de la Cumbre, a presentar sus ideas para desarrollar recomendaciones que se presentarán a los ministros y finalmente, a los jefes de estado en la Cumbre en noviembre.  Tienen importantes roles, tanto en la implementación de proyectos para alcanzar el buen gobierno, como en el monitoreo del progreso en estas áreas.

El Departamento de Trabajo de Estados Unidos por ejemplo, trabaja con los gobiernos, las organizaciones laborales tradicionales, y con organizaciones tales como UNICEF, CARE, y los Servicios Católicos de Asistencia para proveer ayuda técnica para combatir las peores formas de trabajo de menores, al retirarlos del destacamento de trabajadores y darles educación. En otros casos, las ONGs promueven el empleo para los discapacitados y les proporcionan entrenamiento en habilidades que los preparan  para trabajos calificados, mejorar las condiciones de trabajo en fábricas en términos de seguridad y salud, y de dirigir centros completos de recursos de empleos.

Las ONGs, con un criterio más frecuentemente focalizada, puede proveer el conocimiento necesario para los negociadores de gobierno en áreas de interés mutuo. También pueden proveer un monitoreo continuado para asegurarse que los acuerdos alcanzados y los tratados firmados sean implementados y puestos en vigencia. Pero eso no significa que las relaciones internacionales más tradicionales entre los gobiernos sean cosa del pasado.  Son solamente los gobiernos los que pueden comprometer a los países en una política particular y llevarla a cabo.  Cada uno de ellos – las ONGs y los gobiernos por igual – tienen sus roles a cumplir. Si todos nosotros cumplimos bien con nuestros roles, los beneficiarios serán los ciudadanos de nuestros países. Y este es un objetivo que todos compartimos.